Un grupo de diplomáticos junto con funcionarios de la Alcaldía Mayor de Bogotá y la Misión de Verificación de la ONU en Colombia visitaron dos experiencias que evidencian la implementación urbana del Acuerdo de Paz en la capital, a través de la estrategia de Transformaciones Rurales Integrales #TRI de la Alcaldía de Bogotá.
La visita inició en la Granja Tíbares, en la vereda Agualinda en zona rural de la localidad de Usme, en el sur de Bogotá, en las cercanías al páramo más grande del mundo, Sumapaz. Allí el grupo de firmantes de paz y víctimas del conflicto, contaron su experiencia de vida y cómo a través del arte con proyectos de música y teatro, y el cultivo de hortalizas y aromáticas, han logrado unirse y avanzar hacia la reconciliación, concretando los alcances del Acuerdo de Paz.

“Bogotá es un lugar que ha recibido en su historia a víctimas del conflicto armado, más de 600.000, más de 7.000 excombatientes de los grupos armados en los últimos veinte años, entonces Bogotá tiene una tarea fundamental y un compromiso con la construcción de paz”, señaló Isabelita Mercado, Consejera para las Víctimas, Paz y Reconciliación de Bogotá.

La implementación del Acuerdo de Paz ha adquirido una dimensión urbana cada vez más relevante. Diez años después de su firma, las ciudades concentran una parte significativa de la población beneficiaria del Acuerdo, incluyendo firmantes de paz y víctimas del conflicto.
En ese sentido, Alessandro Preti, director de verificación de la Misión de la ONU en Colombia, señaló que el trabajo hecho por Bogotá es relevante, ya que “este es un laboratorio de construcción de paz desde las ciudades, entendiendo que la geografía de la reincorporación de los firmantes del Acuerdo ha cambiado y ahora hay una presencia importante en los centros urbanos”.

El líder del grupo de la Granja Tíbares, Rolando Albeiro Acevedo Muñoz firmante del Acuerdo de Paz, hizo un llamado para apoyar estas iniciativas. “Pedimos a la comunidad internacional, a los países garantes, a los inversores privados, a los inversores públicos, para que apoyen este proyecto, nosotros nos hemos llamado el ecosistema de paz en Bogotá, donde están las casas culturales de La Roja, La Trocha, Alternativa, Lubianka, Tinto, todas esas expresiones, nos estamos proponiendo convertir a Bogotá en una Capital de Paz y en un piloto de reincorporación urbana”.
Luego, el grupo integrado por personal de la Alcaldía, Misión, de la ARN, la Defensoría del Pueblo, y delegados de Reino Unido, Francia, Noruega, Austria, Dinamarca y Suiza visitaron la Casa Sumak en otra zona de la localidad 5 de Bogotá, Usme. En esta Casa entidades distritales brindan múltiples servicios para familias, jóvenes, personas cuidadoras, población LGBTI y personas mayores, llevando esa atención y respuesta del Estado a zonas alejadas y donde hay mayores vulnerabilidades en la ciudad.

Con este recorrido, los diplomáticos y funcionarios compartieron con la comunidad local y entidades que se han beneficiado de la forma innovadora en que Bogotá ha utilizado metodologías del Acuerdo de Paz, convirtiendo a la capital colombiana en un referente nacional en su implementación urbana.

Bogotá adaptó a sus realidades la metodología de los Programas de Desarrollo con Enfoque Territorial (PDET) a sus localidades más rurales en su borde rural-urbano, al igual que la estrategia de Transformaciones Rurales Integrales (TRI) y espacios de diálogo territorial, promoviendo la reincorporación, la reconciliación y el desarrollo de los territorios más vulnerables, convirtiéndose en un modelo para otras ciudades del país.
Por: Héctor Andrés Latorre Santaella
Oficial de Información Pública - Regional Bogotá
Misión de Verificación de la ONU en Colombia





